
Periódicamente, se anuncian los funerales por las universidades. Sin embargo, aunque a veces los achaques se palpan, parece que el enfermo disfruta de una magnífica mala salud. Traemos hoy aquí un artículo de Alberto Olmos que pone el dedo en algunas llagas. Desde luego, es un debate abierto que va a acelerarse. Ahora bien, lo que me parece interesante anotar es que, a más adoctrinamiento ideológico, peor universidad. Es decir, si la universidad pretende adornar o construir sus estudios con las bagatelas supersticiosas de estos últimos años, estamos evidentemente ante una institución inútil. Toda esa pedrería luce mucho mejor en Twitter y en los cursillos subvencionados por cualquier ministerio. Sólo si se va a estudiar Biología (una ciencia ya casi revolucionaria, por cierto), Física, Lógica, Matemáticas, Historia del Arte o incluso Derecho, podrá tener el alma mater algún sentido.
¿Y si no hace falta que tus hijos vayan a la universidad?
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