Sábados exclusivos. Me apunto a la fiesta.

Yosi en un gesto típico suyo durante una actuación de Los Suaves.

(Fuente:aquí).

Como estamos en época de mudanzas –dentro de unos días, este cuadernillo se mudará a otra plataforma-, he aprovechado hoy para ceder la voz al maestro. Lo poco que sé de los temas que tratamos en estos sábados exclusivos empecé a aprenderlo con la lectura de Pablo de Lora. Luego vinieron ya mis errores y el acantonamiento de esta sección en esa maravilla cultural, en esa gloria del patrimonio artístico, que es el mal llamado “lenguaje inclusivo”.

Me remito, pues, a un artículo aparentemente satírico y burlesco. Pero, en realidad es muy serio y algo tiene del clásico Gonzalo de Berceo,  escribiendo como se habla al vecino, en román paladino. Aparece  en el meollo del texto don Gregorio Luri. Hace ya muchos años que una compañera –la profesora y abogada Àngels Orriols– me dio a conocer el trabajo de este gigante. Desde entonces, hemos procurado seguir su fértil pista. Creo que cualquier profesor universitario debería leer al menos un libro de  este hombre de letras (esta venerable expresión le va como anillo al dedo y aún más con su última obra).

Pues bien, como indica el artículo, lleva unos días don Gregorio dando a conocer, a modo de rosario penitencial, algunos de los objetivos que, para las diferentes asignaturas, impone la LOMLOE. Parece mentira que esta Loles (ay, Lomloe) enloquecida haya nacido en una nación que vio crecer la Institución Libre de Enseñanza y donde Ortega y Gasset publicó su Misión de la Universidad.

Les dejo ya con “Sufre mamón”. Pero, como yo también voy al guateque (uy, qué antiguo), les he traído un disquito un poco más rockero que los que se citan. Debo confesar que ni me gusta ni entiendo esta última tendencia. Para estas cuestiones me remito a Josu de Miguel, experto en estos palos y también en Kelsen y otras músicas. Ahora bien, siento una incurable debilidad por Los suaves y el mítico Yosi. Les dejo con una cosa tranquila y educada -ya saben ustedes que suelo ser muy contenido-, una defensa del denostado amor romántico, de sus locuras y promesas (no sé si cumplidas o incumplidas), y contra la corrección inclusiva que se derramará sobre nuestros muchachos.

«Sufre mamón«, En The objective, Pablo de Lora.

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Sábados exclusivos

Dissabtes exclusius   

Poemas y papeles del viejo baúl. «Palabras para Julia», de Los Suaves.

1.-No me gusta nada el rock and roll. Pero voy a hacer una excepción para rendirme ante las “Palabras para Julia” de Los Suaves. Mi querido Antonio me la descubre y voy buscando la mejor de las diferentes opciones hasta centrarme en la que más me entusiasma, que es ésta del Viñarock 2004:

Una versión más depurada puede hallarse aquí ***.

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2.-Es cierto que la base musical es todavía la de Paco Ibáñez, pero la transformación es arrasadora y, además, tiene la ventaja de que va directo al centro del poema, a su mensaje esencial. Es magnífica (incluso, creo que rescata más versos originales que en la versión de Ibáñez).

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3.-De José Agustín Goytisolo hay poco que añadir. Compren sus libros –por ejemplo, la edición de su Poesía por Carmen Riera en Cátedra-. Es una buena inversión. También pueden optar por las grabaciones de sus poemas en su propia voz –en Visor-. Ahí descubrí “El show”, gracias al cual entendí la historia de la humanidad, o el inolvidable “A veces”. Este último, en palabras de José Agustín, nace de un impagable fragmento del famoso poema del Arcipreste de Hita incluido en El Libro de buen amor y titulado “Aquí dize de como segund natura los omnes e las otras animalias quieren aver compañia con las fembras”. Los dos versos que sirvieron de arranque al poema de José Agustín son los siguientes:

“E yo, porque so omne, como otro, pecador,

       Ove de las mujeres a vezes grand amor;”

Goytisolo compuso varios poemas para ser cantados y, realmente, muchos de sus versos gozan de una facilidad musical envidiable. En un epigrama de los reunidos en sus Cuadernos de El Escorial concluye que:

    “Hay quien lee y quien canta poemas que yo hice

       y quien piensa que soy un escritor notable.

       Prefiero que recuerden algunos de mis versos

       y que olviden mi nombre. Los poemas son mi orgullo.”

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